Buenos días,Estimados lectores, luego de un proceso de 3 meses he agotado el programa de liderazgo del cual les comentaba al inicio del post "Una nueva frontera". El proceso es extenuante, te enfrenta a ti mismo, te saca de tu zona cómoda y te obliga a crear nuevos hábitos para buscar ser tu mejor versión. En más de una ocasión pensé en quitarme, tuve problemas personales y llegué a sentir fatiga física y mental.
En el transcurso del proceso desarrollé metas que tocan todas las áreas de mi vida: Social, Espiritual, Familiar, Profesional, Finanzas, Salud Física y Servicio Social. Trabajar con todas ellas implicó cambiar mi estilo de vida, reorganizar mi mente, mi tiempo, mis emociones y enfocarme a ser un ente más productivo en casi la totalidad de mi tiempo. En la parte Social sacar tiempo para estar o comunicarme con mis amigos. En el aspecto Espiritual retomar la oración, la práctica diaria y participar en mi comunidad. En la faceta Familiar dedicar tiempo de calidad a mi esposa, a mis hijas y reparar cualquier relación que no estuviera bien. En lo Profesional tener un mayor compromiso en mi trabajo actual, buscar las mejores opciones disponibles en el mercado y retomar mis proyectos personales. En la parte de Finanzas organizarme, dar seguimiento a mis gastos, reducirlos y evaluar opciones de ahorro e inversión. Con relación a la Salud Física he armado un programa de ejercicios y de nutrición que incluye correr, cross-fit y Yoga perdiendo dos tallas de pantalón y mejorando el desempeño considerablemente llegando a aumentar la distancia que corro de 5 a 10 kilómetros. En el Servicio Social estoy armando con un grupo de colegas una Fundación para desarrollo social y reducir la pobreza, a fin de dejar un legado al mundo.
Hay varias de las metas que se lograron en cuestión de un mes, otras nuevas se agregaron y he tenido que rediseñar mis metas. El apoyo de mis compañeros y de los coaches o seniors fue vital. El trabajar con alguien que te impulsa a que dés más desde un estímulo positivo es una experiencia refrescante, más para mi que estoy acostumbrado a estar en ambientes de alta presión y stress.El proceso nos llevó a trabajar en equipo con nuestros compañeros y desarrollar un equipo o "tribu" que llamamos "Vita Eminentia" que se puede interpretar como "Vidas en Excelencia", con un legado de grupo de promover Liderazgo de Paz. Renuncié secretamente a tener puestos de dirección para darme la oportunidad de ser líder desde el apoyo, desde el anonimato, ser viento bajo las alas de los demás y así cumplir con una meta personal de renunciar a la vanidad y al deseo de poder. Fue extraordinario ser apoyo, ser compañero, poder ser una abeja más en la colmena, es una experiencia que te lleva a ser humilde y desarrollar una vocación de servicio, conoces de cerca a los demás y ellos a ti. Fue interesante por momentos dar un paso atrás y ver todo lo que sucede en un ecosistema cerrado: ver en unos y otros diferentes caras como la lucha por el poder, por destacarse, de satisfacer necesidades personales y otros tratando de mejorarse internamente y a los demás siendo apoyo, entrega, amor e irrazonablemente rompiendo obstáculos para llegar a la meta.
Sobra decir que la experiencia ha sido extraordinaria, hace apenas unos días que terminamos la parte formal del proceso y me deja un pequeño vacío, al mismo tiempo me siento como el águila que en la segunda parte de su vida se quita lo que no funciona, se rediseña y renovada deja el nido para finalmente tomar vuelo a mayores alturas, con la experiencia del pasado y las nuevas fuerzas del presente. Aún siento las vibraciones en mi cuerpo de gritar nuestro lema al marchar en nuestra graduación: Vita Eminentia! Vida en Excelencia!
Te invito querido amigo a ser tu mejor versión, a vivir en excelencia, a ser el Protagonista de tu vida, nada se compara con esa emoción de saber que estás realmente vivo! Un abrazo grande!

