Hola, estimado lector,
Una de las frases más citadas es la de Gandhi: "Sé el cambio que quieres en el mundo". Una expresión simple pero con un poder y una profundidad tremenda. Descartes dijo "pienso luego existo", podemos decir si no existo no puedo pensar, pero nuestros pensamientos definen nuestra indentidad, nuestras posturas ante la vida y por lo tanto como percibimos e influimos en la realidad que nos rodea.
Mis vivencias cuando era niño eran de ver lo que me rodeaba y de hacer lo que me solicitaba el entorno o mis impulsos internos, luego la sociedad, la familia y la escuela fueron poniendo expectativas basadas en lo que mi entorno social y la cultura de mi país le pedía a cualquier niño de mi edad, de mi generación, en ese momento. Muchas de las cosas que se consideraban señales de éxito radicaban en los resultados logrados y en los premios materiales o regalos recibidos. Al llegar a adultos veía que era status y posesiones materiales lo que más se apreciaba
Todo esto es externo y bastante centrado en la persona sola de cara al resto del mundo. ¿Internamente qué pasa? Buena pregunta. Muchos son los casos de personas que quieren y disfrutan una actividad y se dedican a otra; su sueño o anhelo personal es ver realizada una tarea y por supervivencia se dedican a otra actividad, porque es la que llegó primero, la que provee dinero, la que quería papá o mamá y por miedo no toman acción para perseguir lo que bien puede ser su verdadero llamado o vocación personal.
Esta división interna llega a muchos aspectos, queremos ser prósperos teniendo mentalidad de carencia, deberíamos ser exitosos, sin embargo cargamos miedo al riesgo. Todos esos "querer" y "debería" nos afectan psicológicamente creando sentimientos de culpa y limitantes mentales. Nos postramos en roles de víctima, quejándonos de todo lo malo que pasa: en el país son los políticos, en el tránsito son los otros conductores, en lo financiero el problema es la economía... y no tomamos la responsabilidad, ni el protagonismo, por nosotros mismos y nuestro entorno.
Muchas veces nos quedamos en la apariencia, queremos ser ricos por ejemplo, pero creemos que es tener el carro de lujo, el reloj caro, la ropa, la actitud y conducta que creemos que tienen los ricos y lo que se llega es a tener muchas deudas por no poder sostener un estilo de vida que más que riqueza refleja vanidad. La correcta mentalidad, conducta y acciones para generar riqueza a veces requieren más austeridad y sacrificio en el comienzo que lo que aparenta desde fuera, hay que en realidad ser rico antes de parecerlo.
El llegar al status deseado más que un momento en el tiempo, una cúspide inmortalizada en una fotografía, es una fracción de una secuencia de pasos que comenzó con una decisión y va llevando a quien la toma a irse transformando en ese ser, en ese estado que anhela realizar. Por eso la frase que una vez escuché de que "el éxito es un camino, no un destino" es muy acertada, es el fruto de las formas de ser y acciones necesarias para llegar a la meta. En ocasiones se cometen errores, a veces hay que rediseñar el plan y muchos solamente llegan a ver el resultado, sin conocer todo lo que eso necesitó.
Debemos mirar dentro e identificar nuestra verdadera identidad, nuestro real ser, tomar nuestros objetivos y sueños e identificar quien debemos ser emocionalmente, mentalmente y en acción en cada momento en el presente, para de forma efectiva alcanzar nuestros anhelos. Es decir si quieres ser atleta, piensa como atleta, visualizate como atleta, habla como que eres atleta, y sé un atleta en acción.
Para tener y hacer, antes hay que "ser". Este "ser" lo conocemos luego de armonizar nuestra mente, nuestros pensamientos, nuestro verbo y nuestras acciones para que haya coherencia. Debemos organizar nuestra cabeza y organizar nuestros propósitos y enfocar nuestra atención. Separar los vicios mentales que hemos adquirido y que nos distraen, por ejemplo la pereza y los pensamientos negativos, de nuestro pensamiento y palabras y así tener una consciencia limpia, enfocada y afilada como una katana, para cortar a través de todo el ruido externo y ser quien en realidad somos con todas nuestras energías y traer al mundo nuestros talentos, anhelos y crear el cambio que queremos ver en el mundo. Esto más que a un estado de satisfacción nos puede conducir a un estado de plenitud, al lograr no solo éxito sino alcanzar nuestros sueños y cumplir con nuestra vocación o llamado personal.
Para lograr lo que quieres, primero debes serlo antes de tenerlo. Es simple, tan simple que muchos optan por otros caminos más complicados para descubrir una de las verdades universales y es que "conocer el universo" y conquistarlo comienza con el acto de "conócete a ti mismo" y luego "ser tú mismo".
Gracias por leer y simplemente te insto a ser tú mismo y si es posible sé la mejor versión de ti mismo!
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