Hola,
Estimados amigos, ¿cuantas veces nos encontramos con situaciones que no salen como queremos, que no van según nuestras expectativas? Respuesta: prácticamente en cada momento! Escuché una vez la frase: "las expectativas llevan a la decepción", pero esto no significa que ese debe ser nuestro estado emocional y mental: estar decepcionado. Este estado de decepción nos conduce a querer prevenir las decepciones y evitarlas, muchos toman un camino que se llama preocupación.
Recuerdo cuando en mi primer empleo aprendí de forma práctica el concepto de la mejora continua, kaizen, que todos los días puedes mejorar y si hay un problema: paras, identificas el problema, y haces prueba #1, si no funciona: prueba #2, si no funciona: prueba #3, y así hasta encontrar una solución satisfactoria, todo lo documentas, estandarizas y compartes la información con tu equipo. No es perfecto, implica cometer errores, esos errores cuestan, pero adquieres experiencia y eventualmente llegas a la solución. Si luego te pones a buscar cómo mejorar, sin que haya un problema, puedes ir optimizando hasta tener un proceso sin desperdicios, que evita errores y que se mantiene evolucionando.
Sin embargo a pesar de que muchos conocen estas informaciones se sumergen en estados de resignación y preocupación, cuando encuentran "algo que funciona" lo defienden a capa y espada, cualquier situación que implique cambio les preocupa, pero siempre hay variables nuevas que se escapan a una solución creada en el pasado y cuando sucede algo no contemplado: viene la decepción y lo toman como justificación para la preocupación y mantener un bloqueo a la innovación. Pero esto no es de negocios, procesos o empresas, que te hablo, esto aplica al día a día de muchas cosas en tu vida y la mía!
Debemos elegir si ¿tomamos acción o nos escondemos detrás de la preocupación? esta es la cuestión. Es mejor actuar y equivocarte hasta salir adelante, que quedarte en una zona de confort limitado, asustado y derrotado. Como todo en la vida hay un primer paso: decisión. A mí me ha pasado que he encontrado muchas situaciones en donde la preocupación hace mucho que ha derrotado a grandes hombres y mujeres, se han decepcionado grandemente, y están knock-out en la lona de la resignación, a quien les ofrece la solución le dicen: "teórico, soñador, iluso,..." porque ciertamente ellos han perdido su ilusión y sus ganas de soñar!
Recuerdo las palabras de mi padre: problema pide solución. Si a la solución antes de usarla le buscamos todos los peros y potenciales fracasos antes de intentarla, fruto de nuestra preocupación, nos mantendremos como fracasados y presos de los problemas. Hay que atreverse, lanzarse, intentar algo nuevo, equivocarse, sí equivocarse!, pero es mejor equivocarse y aprender fruto de intentarlo, que mantenerse con un problema fruto de preocupación y falta de acción.
Para muchos esto es un ejercicio en enfrentar sus miedos, usar músculos mentales que están atrofiados porque tienen mucho sin usar o nunca los han usado, usar músculos atrofiados es doloroso, pero que gratificante es volverte más fuerte, más rápido, más sabio y llegar más alto, luchando por tus sueños, ilusionado con lo que haces! porque te atreviste, te lanzaste y tomaste acción por tu vida y por todos en tu entorno!
Te hago la invitación personal a que tomes más acción y tengas menos preocupación en tu vida, un abrazo!
Acción: ocupando el tiempo en lo productivo, en lo positivo, en resultados, en ir sumando experiencias. La preocupación sin solución inmediata es un tiempo desperdiciado, a cada situación en su momento se debe de solucionar, cuando se hace conciencia de esto, entonces cada momento, esta enfocado en resultados. Y cuando nos preguntamos: Que nos preocupa? Llegara el día, que nuestra respuesta es: Nada!. Excelente articulo! Me tomo la invitación para acción!
ResponderEliminarsuper.....
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